EL VERANO CHISTOSO

Era un 22 de Junio, cuando acababa el cole. El verano estaba a punto de llegar.

– ¡¡Hijo, venga que llegamos tarde al cole !! , dijo la madre de Carlos.

– Ya voy mamá, estoy cogiendo la bebida para el final de curso, respondió  Carlos, antes de irse al colegio.

Cuando Carlos llegó al cole, fue a su clase .

– Venga niños sentaros,  hoy es el último día de cole¿Habeís traído las bebidas, los platos, los vasos y la tarta?, dijo la profesora Cristina.

Los niños se pusieron a poner la mesa. Y después de poner la mesa, bailaron bebieron y cantaron.

Cuando ya terminaron la fiesta, fueron al patio y jugaron . Después fueron a casa y como siempre, cada vez que entraba Carlos en su casa, su madre le decía:

– ¿¿Carlos tienes deberes??

– No, mamá, respondía Carlos.

– Vale  pues tiende  la ropa, le dijo su madre.

– ok .

Cuando Carlos ya había tendido la ropa, fue a comer .

– Mamá, ¿que hay para comer?, preguntó Carlos a su madre.

– Pollo y patatas fritas.

Después a la tarde, Carlos se fue a merendar con sus amigos.

– Mamá me voy a merendar con mis amigos.

– Vale, pero no tardes.

Cuando volvió Carlos a casa, a las 19:45, se puso a cenar con su madre.

Al siguiente día, se fue a la piscina .

– ¿Mamá, nos vamos ya a la piscina?

– Si, coge tu bañador .

Después de ir a la piscina, se fueron de vacaciones a un hotel chasqueando los dedos .Y se fueron durante todas las vacaciones.

FIN

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Mi primer cuento.

ERASE UN CUENTO PERFECTO

Había una vez un árbol demasiado grande, que tenía muchas flores. En cada primavera no eran siempre las mismas. Llegó un día que se repitió la margarita una y otra vez, se preguntó todo el poblado porque se repetía la margarita, pero un día un niño cogió un pétalo de la flor y…

¡¡PUM!! ¡¡PUM!!

Un sonido raro sonó, después  al coger el pétalo apareció otra flor, una que nunca en todo el poblado había visto. Nadie sabía como se llamaba, ni como salió, ni de donde …pero el poblado la llamaba la flor perfecta. La flor servía para jugar, cocinar, hacer curas y para enfermedades … y  mil cosas más. La otra mitad del poblado a veces la llamaban la flor sorpresa.

margarita

FIN